Lawrence LeShan, y su particular trabajo con el cáncer 2
El cáncer
como punto de inflexión
Cuando una situación interna no se hace consciente
se manifiesta en
nuestras vidas como destino.
C.G. Jung
¿Es posible
estimular el sistema inmune de un paciente oncológico a través de la psicoterapia?
El trabajo de
investigación del Dr. Lawrence LeShan, basado en su experiencia con cientos de
pacientes a lo largo de 50 años, comprueba la validez de esta teoría.
Su método
consiste en abordar el cáncer desde la óptica de la persona que padece la enfermedad,
la de su familia y el profesional de la salud,
para así poder evaluar cuál es la mejor forma de movilizar los
recursos auto-sanadores del paciente,
con el fin de que la respuesta al tratamiento médico resulte potenciada.
Al tratarse de
un enfoque holístico son tenidos en cuenta tanto las partes física,
psicológica, y espiritual, así también como el entorno del paciente, siendo
de extrema importancia que ninguna de
estas partes sea ignorada.
Cuando el Dr.
LeShan comenzó a tratar pacientes oncológicos, aunque aplicaba algunas
modificaciones en las técnicas psicoanalíticas, se basaba en conceptos
freudianos. Si bien la relación con sus pacientes era excelente, advirtió que
estaba omitiendo hablar sobre las experiencias de vida reales, para
hacer hincapié en lo que la teoría
indicaba que era importante. Pero la prueba más contundente que lo llevó a
entender que su acercamiento al problema no era válido, fue que sus pacientes
no mejoraban.
Al continuar
investigando el tema, encontró una nueva propuesta: un enfoque adecuado para
sus pacientes, acorde al contexto en el cual se habían enfermado. Un enfoque
que con frecuencia estimulaba el sistema inmune de los enfermos y como consecuencia muchos de ellos entraban en remisión.
En todo proceso
psicoterapéutico clásico se plantean tres interrogantes relacionados al
paciente:
- ¿Qué es lo
que está mal? (¿Cuáles son los síntomas?)
- ¿Cuál es
la causa? (¿Cómo llegó a tener estos síntomas?)
- ¿Qué se
puede hacer al respecto?
En cambio, de
acuerdo a su aprendizaje, el Dr. LeShan estableció otra serie de preguntas que
pueden servir como base en el proceso psicoterapéutico y que ayudan a elevar la
resistencia al cáncer del paciente:
- ¿Qué es lo que está bien en esta persona? ¿Cuál es su parte saludable? ¿Cuáles son sus formas únicas y especiales
de ser, relacionarse, crear? ¿Qué estilo de vida le daría buen ánimo,
entusiasmo, espíritu de participación? ¿Qué tipo de vida lo motivaría para
levantarse contento a la mañana? ¿Qué forma de vida viviría si en vez de adaptarse al mundo (como generalmente suelen hacer estos pacientes),
el mundo se adaptara a él?
- ¿Qué bloqueó
la percepción y/o expresión del paciente en el pasado? ¿Cómo pueden
trabajar juntos terapeuta y paciente para encontrar estas nuevas formas de ser,
relacionarse y crear? ¿Cómo se puede trabajar en conjunto para
lograr que esta persona se encauce cada vez más y más en esta dirección, hasta
llegar el momento en que su vida es tan vital y completa que ya no tiene más
tiempo o energía para la psicoterapia?
El estudio de
la patología queda en segundo plano. Lo
más importante es encontrar cómo el paciente puede vivir una vida en sintonía
con su propio ser. Ciertamente la enfermedad
debe ser investigada, pero vista en un contexto, vista como el proceso
que bloquea la percepción y la expresión, como la causa de la pérdida de
contacto con la alegría y el entusiasmo.
La meta del
terapeuta debe ser guiar a su cliente hacia la aceptación de la pregunta más importante en esta etapa: cómo cambiar su
vida. Con sólo aceptar la pregunta y comprometerse a encontrar una respuesta,
eso ya es motivo para tener un efecto positivo sobre su sistema inmune.
Por esta razón,
es fundamental que no se oculte el diagnóstico al paciente, por más grave que sea.
Es crucial respetar la fortaleza del enfermo y su habilidad para manejar la
verdad, con el fin de que pueda hacerse cargo del control de su vida.
Si el paciente
oncológico recobra la esperanza para vivir en plenitud, sus mecanismos de
defensa contra el cáncer ¿recobrarán la fuerza para mejorar el resultado del
tratamiento médico? La respuesta dada por
esta investigación es un rotundo sí. En los casos que no fueron posibles
resultados exitosos, en la mayoría, cambió positivamente la dirección del último
período de sus vidas.
El objetivo es
que el paciente encuentre un ámbito en el que pueda expresarse con autenticidad, en el modo para
el cual fue creado. En fin, que pueda diseñar su propio paraíso.
Todos estos
conceptos son también útiles para todos aquellos que están trabajando a
conciencia en su crecimiento.


